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Experiencias exitosas con la compra de un hogar
Millie Millie es una mujer salvadoreña de 35 años de edad con tres hijos: Juan, de 16 años de edad, Ángela Nina, de 10 y David, de 2. Aunque hay muchas mujeres salvadoreñas en DC, Millie sobresale gracias a su sonrisa constante, comportamiento agradable, determinación para vencer obstáculos y una actitud positiva ante la vida. Ella brinda a otros lo poco que tiene, incluso comida, amistad y muchísimo gozo.
En 1994, Millie decidió dejar El Salvador para procurar una mejor vida para su familia. En El Salvador dejó a Juan, quien tenía solamente 4 años de edad, para venir a trabajar en los Estados Unidos. Ella sufrió una larga travesía con un "coyote", viajó a dedo hasta la frontera de EE. UU. y México y soportó la experiencia, a menudo traumatizante, de una mujer soltera viajando sola para cruzar la frontera. Vivió en California por una temporada y tuvo a su segundo hijo antes de mudarse a DC. Sobrevivía trabajando principalmente como cocinera en varios restaurantes (lo cual se nota por lo rico que cocina), pero también limpiaba casas y vendía comidas como trabajo extra. Luego de llegar a DC, Millie se hizo amiga de un hombre con quien convivió por dos años. Ella decidió dejarlo porque no tenían una buena relación. Millie se mudó a HOGARES con la ayuda de Mary's Center y AYUDA.
Durante su estancia en HOGARES, Millie y su familia recibieron terapia y comenzaron a fijar metas para ellos. Ella soñaba con comprarse una casa luego de asistir a las clases de gestión financiera en Latino Economic Development Corporation (LEDC), donde aprendió la importancia de los ahorros y de buscar los recursos apropiados para comprar una vivienda. Le llevó dos meses encontrar una casa, someterla a inspección, obtener la aprobación para una hipoteca y mudarse. Varias personas participaron en este proceso, entre otras, su hermana y el padrino de David, quien casualmente es un corredor inmobiliario y quien le entregó $2000 de su comisión para que pudiera comprar la casa.
En la actualidad, Millie y su familia viven en Virginia. Los niños están muy contentos en la nueva casa, el nuevo vecindario y las nuevas escuelas. Millie se ha fijado algunas metas nuevas, entre otras, ayudar a sus hijos a terminar la escuela, asistir a las clases de inglés y también abrir su propio vehículo de ventas de comidas. Viendo su fortaleza y convicción para salir adelante, estamos seguros de que ella logrará sus metas.
La familia Rodríguez La familia Rodríguez llegó a HOGARES con referencia porque estaban viviendo en un apartamento de una recámara no pensado para dar lugar a seres humanos: la propiedad había sido declarada ruinosa por deficiencias estructurales y porque se había comprobado fehacientemente la presencia de pintura con plomo, cucarachas y ratas, así como la falta de calefacción adecuada. Los Rodríguez son una hermosa familia con hijos respetuosos y de espíritu fuerte. A pesar del aspecto armonioso que ofrecen, han soportado muchísimas penurias para llegar a DC en la actualidad.
Tanto María (la mamá) como Pablo (el papá) provienen de familias muy pobres del campo, donde se les alentaba a abandonar la escuela y comenzar a trabajar para ayudar con la supervivencia económica de la familia. Luego de casarse, comenzaron a tener muchos problemas maritales que llegaron al punto álgido el día en que perdieron a su hijo mayor en un accidente automovilístico. María dejó el hogar para vivir sola con el hijo más pequeño hasta que Pablo le pidió la reconciliación. Desde entonces, esta familia se ha esforzado mucho haciendo lo necesario para avanzar. Ellos dejaron El Salvador porque querían una vida mejor para la familia.
Desde su llegada a HOGARES, la familia se ha comprometido a comprar una casa, para lo cual han tenido dos empleos a menudo para ahorrar el dinero necesario. Ellos asistieron a las clases dadas en Latino Economic Development Corporation (LEDC) y luego solicitaron un crédito hipotecario para comprar una vivienda en DC. Finalmente escogieron una casa en DC. Están muy contentos y esperan ansiosos poder establecerse luego de tantos años de inestabilidad y penurias económicas.
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