Experiencias exitosas en educación

Bárbara
Bárbara es oriunda de la República Dominicana. MIentras asistía a la universidad en Santo Domingo, se enamoró del padre de su primer hijo, con quien convivió y fue muy feliz. Hace dos años, todo comenzó a cambiar cuando un profesor de Baltimore, MD vino a la República Dominicana y se enamoró de ella. El profesor alentó a la familia de Bárbara para que la convenciera de que se casase con él. Aunque Bárbara no quería casarse, finalmente cedió al pedido de su familia y se casó con este señor pensando en las muchas oportunidades que tendría si se convertía en ciudadana estadounidense.

Bárbara declara que este señor la trajo a Maryland, donde se deprimió mucho. Ella volvió por unos meses a la República Dominicana antes de volver a vivir con este señor. Un día, decidió que ya no podía vivir con él y decidió irse. Ella no le dijo adónde iba y fue a quedarse con una persona amiga. Con el tiempo, se mudó a DC y encontró un cuarto de alquiler para ella sola. Consiguió empleo, se anotó en clases de inglés y se sentía finalmente contenta.

Dos meses después, conoció al padre de su segundo hijo, quien la animó para que fuera a vivir con él. Tiempo después, descubrió que estaba embarazada y que tenía insuficiencia renal. Este segundo señor se puso muy celoso, lo cual dio fin a la relación. Entonces Bárbara se fue a vivir con una amiga, quien luego le dijo que se iba del país. Bárbara, embarazada, sin ingresos ni apoyo, fue obligada a salir del apartamento. Entonces ella fue referida a HOGARES.

Bárbara comenzó de inmediato a trabajar limpiando oficinas y a tomar clases para obtener el reconocimiento como asociada en desarrollo infantil (CDA, por sus siglas en inglés) con la esperanza de abrir su propia guardería infantil algún día. Ella presentó la solicitud para obtener la licencia que le permitiera abrir una pequeña guardería infantil para un máximo de cinco niños, pero tuvo que posponer su sueño a fin de salir de HOGARES. No sólo Bárbara encontró una vivienda asequible y permanente para ella y su hijo sino que también comenzó a trabajar en una de las mejores guarderías infantiles de la ciudad. Bárbara sigue esperando poder terminar sus estudios algún día para tener una buena vida tanto para ella como para sus dos hijos.