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La población a la que Hogares presta servicio principalmente, familias y mujeres solteras latinas sin hogar, presenta barreras a la adquisición de vivienda muy diferentes tanto en tipo como en posibilidades que en los programas de servicios más tradicionales para personas sin hogar. Las barreras que se han identificado son las siguientes:
- Barrera idiomática/El inglés como segundo idioma ? Este obstáculo afecta la habilidad para obtener educación, capacitación y empleo con un sueldo que alcance para vivir.
- Ausencia de servicios de puericultura con competencia cultural, disponibles y asequibles ? Aunque hay servicios asequibles de puericultura en la comunidad, no hay plazas suficientes disponibles para los participantes de LTHP. Consiguientemente, esta carencia afecta la habilidad de los participantes para conseguir empleo, participar en las actividades del programa y recibir capacitación laboral.
- Condición de inmigración ? Esta dificultad afecta la habilidad de los participantes para recibir beneficios de algún tipo, entre otros, cupones para alimentos y otros tipos de asistencia gubernamental a corto plazo. Entre otros efectos se incluyen las posibilidades limitadas de obtener un empleo con un sueldo que les permita vivir, lo cual tiene por consecuencia un salario fuera de norma con exclusión de beneficios como seguro médico. Además, a los participantes les resulta difícil conseguir vivienda porque les es complicado demostrar ingresos sin la documentación adecuada.
- Problemas de salud mental ? En el caso de esta población, el trastorno por estrés postraumático y la depresión son factores de peso en la salud mental, en particular para los participantes provenientes de zonas devastadas por guerras y quienes hayan dejado familiares en ellas para venir a los Estados Unidos.
- Formación para desenvolverse en la vida diaria/Cuestiones culturales ? Esta categoría comprende muchos aspectos ajenos a los problemas habituales de presupuesto/vida diaria atendidos por las organizaciones más tradicionales de servicios de vivienda. En general, supone para los participantes extranjeros ajustarse a la vida en los Estados Unidos, puesto que algunas cosas que pueden ser de esperar o aceptables en una cultura pudieran no serlo en la otra.
- Revitalización/Aburguesamiento de barrios obreros
? Debido a la costosa reconversión de la vivienda en vecindarios predominantemente latinos, los residentes ya no pueden costearse los alquileres en aumento. En consecuencia, se producen desalojos así como el hacinamiento habitacional y condiciones habitacionales de mala calidad en las viviendas asequibles que quedan.
- Salarios inferiores al promedio/Exceso de empleo ? Aproximadamente el 80% de los participantes tienen empleo al comenzar el programa; sin embargo, debido a muchos de los problemas ya descritos, el participante no puede cubrir los gastos cotidianos con un solo empleo. Además, a menudo los participantes han prometido enviar dinero a familiares en sus países de origen, lo cual acrecienta la carga sobre el participante y así resulta en sobreempleo, poco tiempo para dedicarle a los hijos y menos oportunidades para adquirir la formación necesaria para desenvolverse en la vida diaria, recibir gestión de casos y otros tipos de asistencia que pudieran necesitar para mejorar su formación profesional o su educación.
Dadas estas barreras a la obtención de la vivienda permanente y dado que muchas familias e individuos piden asistencia solamente cuando sus sistemas informales de apoyo no son adecuados para cubrir sus necesidades, los programas de Hogares deben tener un compromiso de alto nivel y un profundo entendimiento de las necesidades como valores centrales de los servicios que prestan a las familias y mujeres solteras latinas sin hogar. En los últimos años, hemos atendido a un número cada vez mayor de familias inmigrantes de África.
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